viernes, 2 de julio de 2010

adamnski

Suceso:Primer contacto entre un hombre y los extraterrestres
Fecha:20 de Noviembre de 1952
Lugar:Desert Centre, California

El platillo volante fotografiado por George Adamski a las 9:10 h del 13 de diciembre de 1952 en Palomar Gardens, California. Adamski tomó la foto a través de un telescopio de 15 cm.
Fotografía hecha por Adamski de un platillo volante

n 1953, George Adamski, de 52 años, publicó el libro Flying Saucers Have Landed («Los platillos volantes han aterrizado»), en el que afirmaba haberse encontrado con extraterrestres en el desierto de California. Aunque se habían producido avistamientos durante años (incluso Adamski reveló que él había estado viendo platillos desde 1946), ésta era la primera denuncia de contacto entre el hombre y un alienígena. Aparentemente sucedió poco después de mediodía, el jueves 20 de noviembre de 1952, a 16 km de Desert Centre, hacia Arizona.

Aunque de forma limitada, el encuentro fue presenciado por dos familias, los
Williamson y los Bailey, a quienes Adamski había pedido que le acompañaran la próxima vez que presintiera que vería un platillo volante. Los testigos declararon que, a una distancia aproximada de un kilómetro y medio, vieron algunos detalles del encuentro.

Adamski estaba observando y fotografiando un platillo volante de unos 11 m de ancho, cuando vio venir a un hombre. Medía unos 167 cm, era de constitución mediana y de aspecto juvenil. Tenía una dentadura blanca y perfecta, serenos ojos verdes, cabello largo y rubio y piel trigueña. Vestía un traje de una pieza de color castaño, parecido al que usan los esquiadores y calzaba una especie de sandalias de color rojo oscuro.

Fotografía tomada por Adamski el 5 de marzo de 1951 y que aparentemente muestra una nave nodriza en forma de cigarro puro de la que se desprenden pequeñas naves exploradoras.

Nave nodriza

Mediante señales y telepatía se comunicaron y el hombre explicó que se trataba de un venusino. En la época en que Adamski publicó su libro, se sostenía que Venus era el planeta más similar a la Tierra y que muy posiblemente podía existir en él una raza de personas idéntica a la nuestra. Las investigaciones posteriores sobre el planeta indican que nada estaba más lejos de la verdad y que ningún humanoide podría vivir cómodamente allí. Aparentemente el alienígena creía en Dios, pensaba que él y su pueblo se atenían a una línea de conducta más devota que la nuestra, y estaba muy preocupado por el problema de la radiación atómica en la Tierra.

Ese contacto fue el primero de muchos otros; en la primera reunión, Adamski entregó a su amigo alienígena una película de su cámara, que le fue devuelta, según parece, en el segundo encuentro, cubierta de indescifrables jeroglíficos. En posteriores aventuras, Adamski fue llevado de paseo a otros planetas en los cuales conoció a marcianos, saturninos y jupiterianos.

En 1965, parece ser que Adamski y
Madeleine Rodeffer filmaron una película de 8 mm de la visita de un platillo volante a Maryland, Estados Unidos, aunque la autenticidad de esa prueba ha sido muy cuestionada.

Muchas de las fotografías de Adamski fueron tomadas en los terrenos del observatorio Monte Palomar, donde Adamski trabajaba y podía disponer de un pequeño telescopio. Durante los últimos cuarenta años se ha desatado una encarnizada polémica acerca de las afirmaciones de Adamski y de sus fotografías, pero lo que es más importante, el avance en el conocimiento científico ha hecho que la mayor parte de ellas se hayan visto anuladas. Adamski era plenamente consciente de lo controvertido de sus afirmaciones.

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